Los cuadros dolorosos neuropáticos localizados responden bien a la aplicación de los parches de capsaicina.

La capsaicina es una sustancia derivada de los chiles. Su acción consiste en actuar sobre las células nerviosas de la piel que están asociadas con el dolor, lo que provoca una disminución de la actividad de estas células nerviosas y una menor sensación de dolor.

 

Estos parches con una concentración de Capsaícina al 8% tienen que colocarse en la Clínica y requieren un control por parte del médico y enfermería durante el tiempo de su aplicación que suele ser entre 30 y 60 minutos.

 

Las principales indicaciones suelen ser:

  • Neuralgia postherpética
  • Neuropatía diabética
  • Neuralgias post-quirúrgicas
  • Inguinodinias
  • Neuralgias intercostales

Los posibles efectos secundarios de la aplicación del parche de capsaicina suelen ser locales en el lugar de aplicación del mismo y son:

  • Sensación de ardor
  • Enrojecimiento
  • Picazón